Columna de María Isabel Manzur: La Red de Salares Protegidos ¿Realmente los protege?

 

El pasado 26 de marzo el Gobierno presentó la lista de los salares que serán protegidos, la cual fue aprobada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático como una “Red de Salares Protegidos”, en el marco de la Estrategia Nacional del Litio.

Se comunicó a la opinión pública que esta Red de Salares con una superficie de al menos 30% de los salares andinos y preandinos serán destinados a protección y no podrán ser explotados por la minería del litio o de otros minerales. Esta superficie considera cerca de un 8% de salares que actualmente son áreas protegidas, a los que se compromete agregar 27 ecosistemas de lagunas y salares bajo protección oficial, ubicados principalmente en las regiones de Antofagasta y Atacama. La selección incluyó como criterios: salares con mayor biodiversidad donde además se consideraron los resultados de los censos de aves de Conaf Atacama, aquellos que son importantes recursos hídricos y con capacidad de secuestro de carbono, que provean beneficios sociales y culturales y que sean acuíferos protegidos. Los criterios de exclusión fueron salares que están en explotación minera o que sean fronterizos.

El gobierno señaló que esta Red de Salares Protegidos constituye un esfuerzo inédito de protección del patrimonio natural de la zona norte del país. Reconocemos y damos crédito al valor de la creación de esta Red, ya que ningún gobierno anterior priorizó acciones de protección de estos humedales andinos.  

Sin embargo, esta Red de Salares Protegidos tiene su letra chica. No transparenta toda la información, es incompleta y tiene vacíos:

1.La Estrategia Nacional del Litio señala que hay 63 salares andinos y pre andinos con potencial de explotación del litio: 18 lagunas salinas y 45 salares. Chile Sustentable solicitó la lista de estos 63 salares a distintos ministerios y por Ley de Transparencia al Sernageomin. Sin embargo, este servicio no respondió, y diversas instituciones indicaron que dicha información no está disponible. ¡Tampoco está disponible la lista de los 26 salares que se pondrán a disposición para explotación de empresas privadas!  

¿Cómo entonces la ciudadanía podrá saber si los 27 salares que se anunció proteger, más aquellos que ya están protegidos, corresponde al 30% de la superficie total de los salares andinos y pre andinos de Chile que tienen potencial de litio? 

  1. Es confusa, pues propone proteger parte de un salar y destinar la otra parte a  explotación de litio, aunque se sabe que los salares son ecosistemas que funcionan como una unidad sistémica. Este es el caso del Salar de Surire, Atacama, Maricunga y Pedernales, donde la Red incorpora sólo una protección parcial. 
  2. Hay salares que son áreas protegidas, pero aún así están bajo explotación. El Salar de Atacama, aun siendo parte de la Reserva Nacional Los Flamencos, ha sufrido serios impactos por la explotación del litio. Ahí se ha reportado reducción de la población de flamencos por la extracción excesiva de agua. Al respecto, la industria argumenta que se usará el sistema de extracción directa de litio, pero dicha tecnología no está probada según otras fuentes de la misma industria. Hoy se evidencia que no existe un sistema sustentable de explotación de litio.  
  3. Se incluyen salares o lagunas salinas desconocidas, pequeñas y poco estudiadas que poseen muy poca biodiversidad y donde se desconoce su contenido potencial del litio.
  4. Hay otros salares con daño irreparable, como el salar de Pedernales, el salar de Punta Negra y el de Lagunillas causados por la minería de cobre o de otros metales, donde actualmente existen demandas por parte de las comunidades atacameñas, collas y del Consejo de Defensa del Estado por daños en los salares o por realización de actividades mineras sin consulta indígena o evaluación ambiental. Afortunadamente, la Red incorporó al Salar de Pedernales para su protección, sin embargo, estimamos importante que pudiera considerar incorporar acciones de restauración de los salares degradados que han sufrido impactos acumulativos por décadas.

Por el alto valor en biodiversidad de estos salares, que aportan agua y permiten la vida en el desierto más seco del mundo, con la presencia de especies únicas en el mundo sobreviviendo en condiciones extremas, es que es necesario que estos salares no se consideren como minas sino como humedales andinos de altísimo valor y como un patrimonio que debe ser conservado. Y no solo por su biodiversidad sino también porque forman parte de los sistemas de vida y costumbres ancestrales de las comunidades indígenas que residen en la cercanía de estos salares. 

Por lo tanto, a nuestro juicio, conservar el 30% de salares es completamente insuficiente. Es un saludo a la bandera, es la intención, pero no logra su objetivo. Se debe revisar el listado de salares protegidos para incorporar más salares, sobre todo aquellos de alta biodiversidad en incorporarlos a categorías de protección oficial. Estamos a la espera de la implementación de la Ley 21.600 que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, para que estos salares puedan ser conservados de forma efectiva bajo el amparo de esta nueva ley.

De acuerdo al gobierno, los salares seleccionados para su conservación pasarán por un estudio detallado e instancias de participación ciudadana y procesos de consulta indígena en los territorios aledaños a estos ecosistemas. Sin embargo, previo a la red de salares protegidos y previo al listado de salares bajo explotación, se debió realizar una consulta pública o plebiscito vinculante en las regiones sobre sus salares, el destino que quieren para ellos, si están de acuerdo con la minería o quieren desarrollar turismo, o destinar sus salares a área protegida o a usos tradicionales, o dejarlos como están. El centralismo y la imposición desde Santiago ha sido brutal en este ámbito.  

Finalmente, la pregunta es: ¿será justo para el país sacrificar ecosistemas frágiles y únicos en el mundo para baterías de litio para autos eléctricos en los países desarrollados, baterías de litio elaboradas con el agua del desierto más seco del mundo?

Por: María Isabel Manzur. Abril 2024

Fotografía: Sara Undurraga (@symbiotica)

 

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